Serie: Comparativas Kalos-Francia (XII) – Ciudad Fluxus



OMR Madrid - 1/05/2014 12:15 h

Lentamente vamos llegando al final de esta serie (más lentamente de lo que me gustaría, pero así son las cosas). Bienvenidos de nuevo al fascinante mundo francófilo de Kalos, el país donde transcurren Pokémon Edición X e Y. Soy Elzhevir, y hoy os voy a hablar de la acuosa Ciudad Fluxus, hogar del séptimo gimnasio y las ciudad más oriental de esta región del Mundo Pokémon.

Si es la primera vez que leéis algún artículo de esta serie, echadle un vistazo a los demás, ya que en Kalos todas las ciudades están basadas en ciudades reales de Francia, y si sois amantes de la cultura, estoy seguro de que os gustarán.

De primeras, nadie diría que Ciudad Fluxus se encuentra en la región del Kalos Montañés, tal y como viene designado en el mapa del juego. Una vez dejada atrás  la gélida Ruta 17, que atraviesa una suerte de cordillera nevada, llegamos a lo que parece un valle. Como en la mayoría de los valles, podemos encontrar un gran cuerpo de agua, posiblemente un lago o un río (tal vez el nacimiento del río que atraviesa la Ruta 18). Ciudad Fluxus parece estar construida completamente sobre él, aprovechando la orilla tan sólo como tope para anclar los puentes y plataformas sobre los que se sitúa. Lo más notable de esta población es el gran artefacto cristalino que actúa como reloj solar, que atrae visitantes de todo Kalos a la ciudad.

Sin duda alguna los Astros en general y el Sol en particular son elementos de importancia para la vida en Ciudad Fluxus, como revelan los paneles solares de los tejados de las viviendas. ¿Será debido a la presencia del reloj solar? No queda claro en el juego pero, indudablemente, su importancia llega a ser trascendental: Hasta la líder de gimnasio, Ástrid, le debe su nombre a los Astros.

Coincidiendo con su situación geográfica y su vínculo con el agua y los astros, la versión real de Ciudad Fluxus es Estrasburgo (en francés: Strasbourg, en alemán: Straßburg). Siendo la capital del departamento de Alsacia (en francés: Alsace, en alemán: Elsass) y también de la región del Bajo Rin (Bas-Rin, Niederrhein), es posiblemente una de las ciudades más antiguas de Francia, y su historia puede remontarse a casi 600000 años de existencia, debido a asentamientos del Neolítico en adelante.

Fue convertida en ciudad por los romanos, bajo el nombre de Argentoratum, y fue lugar de paso obligado de las legi0nes de camino a las múltipes campañas germánicas que desempeñó el imperio en su historia, hasta que fue destruida por la invasión de los hunos en el siglo V.

Reconstruida por los merovingios en el siglo VII, la ciudad fue ganando importancia hasta el alzamiento de los carolingios, civilización de corta duración pero que desempeñó un papel decisivo en la historia de Estrasburgo, la Alsacia y de toda Europa desde el reinado de Carlos I, más conocido como Carlomagno, debido a cierto evento de 843 conocido como el Tratado de Verdún:

Después de la muerte del emperador, sus dominios se vieron partidos entre sus tres nietos: Lo que más tarde sería Alemania fue reclamado por Luis el Germánico, la futura Francia por Carlos el Calvo, y el enorme Reino de Lorena (hoy en día sólo un departamento de Francia) por Lotario. Como todo el mundo se habrá dado cuenta, de esos tres reinos solo han proliferado Francia y Alemania, dado que la Lorena se vio reducida casi inmediatamente. Existe un texto llamado los Juramentos de Estrasburgo (precisamente), en los que Luis y Carlos se aliaron contra su hermano. Desde la caída de la Lorena, Francia y Alemania se han estado disputando sus territorios (entre ellos la Alsacia).

Es por este hecho por el que Estrasburgo ha ido pasando por las manos de ambos países durante toda  su historia, por el que sus habitantes hablan tanto el francés como el alemán (aparte del alsaciano), y la arquitectura de sus edificios es más parecida a la alemana de toda Francia.

No obstante, la ciudad fue siempre tratada con delicadeza tanto por los gobernantes alemanes como franceses. Disfrutó de los derechos de una Villa Franca y Episcopal, fue el centro de la intelectualidad europea durante años y lentamente acabó convirtiéndose en una de las ciudades más ricas de Europa Occidental.

Aunque seguro que la mayoría de los lectores la conocerán como ciudad simbólica. Declarada la capital de Europa, Estrasburgo acoge desde 1949 la sede del Consejo Europeo, el Tribunal de Derechos Humanos, la CECA y el Parlamento Europeo, entre otras instituciones de gran beneficio para la UE.

 

Aunque lo que nos importa para la comparativa son otros datos. Al igual que Ciudad Fluxus, Estrasburgo está casi del todo construida sobre agua. Enclavada en la ribera izquierda del Rin, multitud de afluentes atraviesan sus barrios para desembocar en el gran río que separa Francia de Alemania. De ellos, el río Ill es la columna vertebral de la ciudad, que atraviesa el centro histórico, construido prácticamente sobre islas y puentes. Otros afluentes como el Bruche, el Aar o el canal del Marne al Rin contribuyen para que esta suerte de ciudad flotante esté ubicada sobre una de las mayores reservas de agua potable de Europa (35×10^9 metros cúbicos). Tristemente, la frágil estructura de Estrasburgo hace que sea muy susceptible a las inundaciones, uno de los problemas más graves que acucian a esta ciudad.

Por otra parte, el artefacto cristalino-reloj solar de Ciudad Fluxus puede estar inspirado en el Reloj Astronómico de Estrasburgo. Ubicado en la catedral de Nuestra Señora (Notre-Dame de Strasbourg), se trata de un aparato de gran precisión que, aparte de dar la hora (como cualquier reloj que se precie), también indica las fases lunares, la posición relativa de los planetas, los signos zodiacales, los eclipses y otros fenómenos astronómicos.

A pesar de que en el Europa existen más relojes astronómicos, el de Estrasburgo es especialmente conocido por ser el primero en incorporar el “Cálculo Eclesiástico”, un primitivo sistema automático que calculaba la fecha de las fiestas para cada año según un algoritmo desarrollado por el relojero y matemático Jean-Baptiste Schwilgué.

Puede ser debido a esto por lo que Ciudad Fluxus esté relacionada con el Sol y los Astros e incorpore un gran reloj solar. ¿No os parece?

Como veis, existen pocos detalles que unen Ciudad Fluxus con Estrasburgo, pero que a la vez son suficientes para darnos cuenta de su nexo. En las dos próximas entregas volvemos a las montañas sin abandonar el agua, pues como final triunfal antes de abordar la Liga Pokémon analizaré la Región Alpina de Kalos, constituida por Pueblo Mosaico y Ciudad Fractal. ¡Au revoir!

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