[Review] Bella Muerte. Volumen 1: El alcaudón



OMR Madrid - 17/11/2016 12:43 h

Si por algo se caracteriza Image Comics es por la libertad creativa (y su no apropiación de los derechos, por supuesto), lo cual les ha llevado, en los 24 años que llevan en el negocio, a publicar muchos de los mejores cómics de hoy en día. No es algo que me invente yo, sus publicaciones son alabadas por la crítica y público y triunfan cada año en los Eisner.

Kelly Sue DeConnick y Emma Ríos empezaron a trabajar juntas en la miniserie ‘Osborn’ y, al igual que los fundadores de Image, tras unos años en editoriales grandes, se fueron en busca de más libertad y mejores condiciones.
Así se gesta Bella Muerte (cuyo título original es ‘Pretty deadly’), que comienza a publicarse en 2013 en números individuales y cuyo volumen recopilado nos llegó a finales de 2014.

Bella Muerte es un western que mezcla fantasía, folclore y terror. Nos sumerge en un mundo con una mitología propia digna del mismo H. P. Lovecraft. En ella, Muerte es uno de los dioses del mundo, y los segadores son seres que viven para cumplir sus órdenes. Hay místicas guardianas que protegen la cueva del mencionado dios, un río donde afluyen todas las gotas de sangre derramas en la tierra y un jardín donde vive el alma del mundo. Y el lector no debería extrañarse si se encuentra animales que hablan, ya sean aves, mamíferos o insectos. Tanto es así que la historia nos es narrada por un conejo y una mariposa, que nos introducirán en los hechos al comienzo de cada capítulo.

Esta historia comienza con Sissy, la niña del manto de Buitre, y Zorro, un viejo ciego que cuida de ella. Para ganarse el pan hacen de cuentacuentos; y en su primera aparición contarán cómo Muerte tuvo una hija con una humana llamada Bella tras ser abandonada en una torre por su marido el albañil.
Es algo más complicado, pero no quiero dar más detalles para que podáis descubrirlo por vosotros mismos.
Pronto aparecerán más personajes como Johnny, un misterioso pelirrojo que sabe más de que lo aparenta, o Big Alice, una segadora bastante poderosa que anda tras la pista de Sissy.

Asimismo Ginny, la hija de Bella y Muerte, se presentará sin mucha demora en una batalla en la que dejará claro que es una luchadora sin parangón.

Algunos de estos personajes comenzarán un viaje con el objetivo de desafiar a Muerte en su papel de dios, arreglando sus diferencias durante el transcurso y desvelándonos algunos secretos sobre la historia inicial del albañil y Bella.

El estilo artístico es simplemente impresionante. Las líneas de Emma Ríos son finas y precisas, y no dejan lugar a segundas intenciones. Destacan especialmente en las peleas, que son fluidas, rápidas y realmente espectaculares. También sobresalen al perfilar el pelo de los personajes y las plumas del manto de Sissy, que están llenos de detalles y son muy realistas.

De hecho, esto último puede extenderse a todo, desde los fondos y ambientes hasta la ropa, los animales o las briznas de hierba. Todo está cuidado al máximo detalle y el resultado es sensacional.

El color es trabajo de Jordie Bellaire y conjuga a la perfección con la ambientación de la obra y su temática general. Mezcla tonos marrones, amarillos y verdes pálidos típicos de escenas desérticas  con fuertes morados, brillantes naranjas y oscuros negros en entornos mucho menos realistas.

Todo esto se complementa con un diseño de personajes que está perfectamente conjugado con la estética general de la obra, mezclando el western y la fantasía.

Hay muchos aspectos por los que Bella Muerte se considera un cómic feminista, empezando por que su equipo creativo está formado exclusivamente por mujeres. Algo bastante raro en la industria del cómic, aunque parece que algo hemos avanzado hoy en día.
Así, y como no podía ser de otra forma, los personajes más importantes y fuertes (y más guays, a mi parecer) son mujeres. Quiero destacar a Sarah, madre soltera que además de cuidar a sus hijos, lucha por ellos y por su tierra, sin miedo, con gran valentía.

Spoiler del final

Respecto a este tema quiero comentar lo que me pareció el gran colofón de la obra. Tras un largo viaje, Sissy y Ginny acaban luchando contra Muerte en su dominio y cuando están apunto de ser derrotadas es Bella quien las salva acabando con la vida de su captor.

Bella había sido primero retenida en una torre por el albañil y después por Muerte en su dominio. Al final es ésta quien se salva a sí misma, a su hija Ginny y a Sissy. La damisela en apuros es al final su propia heroína.

La edición de Astiberri es una pasada. Nos encontramos un tomo formato cartoné con 160 páginas con un papel y tintas de una calidad impresionante. La costura de las páginas es fuerte y flexible y mantiene la forma aunque abras mucho el volumen.

Además, al final de la historia se incluye un montón de material extra. Un texto de Chad Collier y dos textos de Kelly Sue sobre la concepción de la obra, así como dibujos y bocetos de Emma. Para poner la guinda al pastel hay 4 autores que han realizado ilustraciones de Bella Muerte en su propio estilo. Personalmente, me han encantado las de Ken Niimura y de Hwei Lim, cada uno con un estilo propio muy destacado y que han dado un resultado genial.

Algunas imágenes de la edición española cedidas por Astiberri.

Si buscáis un cómic diferente con calidad narrativa y artística, no lo dejéis pasar. Estoy seguro de que no os defraudará.

Finalmente quiero comentar que desde el 1 de octubre y hasta el 27 de noviembre podréis disfrutar de una exposición dedicada a Emma Ríos y sus obras más recientes, I.D. y la reseñada por este texto. Está ubicada en la Fundación Luis Seoane, en la localidad de A Coruña, y contiene 72 obras originales dibujadas por la artista gallega.

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