[Review] Magical Girl – La magia de lo subyacente



OMR Madrid - 31/12/2014 15:11 h

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El 2014 ha sido especialmente prolífico en cuestiones cinematográficas, sobre todo en lo concerniente al cine español. Estoy seguro de que a los lectores más aficionados al Séptimo Arte ya les habrán machacado las orejas con comentarios y críticas de lo más dispares sobre La Isla Mínima o Magical Girl, la película que hoy nos atañe. Lo que está claro es que han venido pisando tan fuerte que se merecen ser tratadas con esmero. Soy Elzhevir, y os ofrezco la crítica que faltaba en OMR sobre Magical Girl, la niña bonita del director Carlos Vermut.

¿Ahora Otaku Music Radio hace reseñas sobre cine español? ¿Qué demonios es esto? ¡No es nada japonés! ¡Además, el cine español es una bazofia!

Exactamente. No es nada japonés, y desde luego se aparta muchísimo de la línea general de artículos de la web. Pero, en calidad de redactor de cultura y culto, me parece que una crítica de esta película es algo necesario. Magical Girl no es solo una buena prueba de que la cultura española actual puede llegar a niveles excelentes, sino que como obra de culto destaca sobre muchísimas otras a las que se les da más bombo. Además, la película bebe de un concepto pop muy japonés, como veremos.

Por otra parte, me parece que un comentario al respecto de esta película es la forma perfecta de despedirse del 2014 y darle la bienvenida al año entrante a lo grande

Magical Girl se aparta muchísimo de lo que el gran público considera como cine español.  Al margen de las comedias que todo el mundo ve, películas con carga dramática más bien floja y obras de autor caducas, Vermut nos ofrece dos horas de un drama crudísimo salpicado con tintes humanos, algunas pinceladas de género negro (o mejor, Neo-Noir, como se dice) y reminiscencias de una España pasada que ya no puede volver enmarañadas con el corrompido mundo subyacente a la sociedad actual.

Son dos horas en las que uno no puede dejar de mirar la pantalla aunque en ocasiones le repugne lo que ve: se trata de la visión del reflejo de nuestra sociedad por debajo de las apariencias; es la visión de cómo realmente puede llegar a ser el hombre en sus horas más bajas, en sus últimos y desesperados coletazos.

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La historia gira alrededor de cuatro personajes, cuya interacción hace que la trama avance. Alicia es una niña diagnosticada con una enfermedad terminal, fan del anime y que vive con su padre, Luis, un antiguo profesor en paro que malvive del subsidio. Un día Luis descubre que el mayor deseo de su hija es poseer el vestido de la protagonista de un anime mahô shôjo llamado Magical Girl Yukiko. En afán de hacer feliz a Alicia, intenta conseguir la desorbitada suma que dicha prenda cuesta. Su búsqueda hace que cruce su camino con el de Bárbara, una mujer de clase acomodada con un pasado turbio, y con el de Damián, un exprofesor como él y expresidiario.

Y ahí es donde empieza la caída en picado, donde se hacen palpables los niveles de degradación a los que puede caer el ser humano. Y el mundo subyacente a nuestra sociedad aparentemente en su apogeo, un mundo duro, cruel y repugnante, se hace más presente que nunca. Los espectadores somos testigos de la crudeza, pero también del lirismo y de la magia que reina sobre nosotros y hacen que una acción aparentemente insignificante y justificada sea el desencadenante de todo un drama. Y Carlos Vermut lo sabe retratar a la perfección.

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No contento con eso, el director incluye en Magical Girl una serie de guiños y referencias muy sutiles no tan solo al mundo del manganime, sino también al mundo de la cinematografía y a algunos aspectos de la España tradicional. Dichos guiños se pueden encontrar en elementos del escenario, en la banda sonora e incluso en la manera de elegir los planos. Más abajo detallaré el asunto.

Dado que los personajes son los que hacen avanzar la trama, la película está dividida en tres partes distintas, en las que el protagonista varía según. De esa forma, en la primera parte, “Mundo”, nos concentramos en la vida de Alicia y Luis y en sus tribulaciones, en “Demonio” (la segunda) vemos lo que ocurre en la vida de Bárbara al mismo tiempo y desenlazamos los acontecimientos con Damián en “Carne”.

En aras de un análisis más completo, para cada una de las partes haré un pequeño resumen de la misma y comentaré los puntos de interés. No hay que mencionar que le destripará la trama a los lectores que no hayan visto la película, así que, si alguien no quiere sufrir el spoiler, que salte hasta la siguiente imagen.

magicalgirlIII

“Mundo”: Padre, hija, enfermedad y devoción

Desde el principio, nos enteramos de la humilde vida que llevan Alicia (Lucía Pollán) y su padre Luis (Luis Bermejo): Un antiguo profesor que para darle una vida digna a su hija se ve obligado a deshacerse de todo a cambio de un puñado de billetes. Por si no fuese poco, la niña es víctima de una enfermedad terminal, por lo que Luis intenta mantenerla siempre animada. Por su parte, Alicia vive entre el hospital y su afición, el manganime. Ella y sus amigas son entusiastas de una seria llamada Magical Girl Yukiko, y su mayor deseo es poseer el vestido que lleva la protagonista, valorado en una suma desorbitada de dinero.

Con tal de ver sonreír a su hija, Luis intenta hacer todo lo posible por reunir la suma. Desesperado, llega incluso a fantasear con la idea de cometer un atraco a una joyería, pero el encuentro fortuito con Bárbara hará que cambie de opinión en pos de un objetivo muchísimo más turbio y oscuro.

“Demonio”: Mente, inestabilidad, miedo y pecado

Aquí, en contrapunto con la vida de los dos anteriores personajes, la vida de Bárbara (Bárbara Lennie) nos es mostrada como lujosa y llena de bienes. Sin embargo, Bárbara sufre de desórdenes mentales, y su rico marido es a la vez su psicólogo, al que desespera al ver que la terapia y las medicinas apenas arreglan el estado de su mujer. Una noche la deja sola en casa, y es ahí cuando ella y Luis se encuentran después de haberle vomitado encima desde la ventana por accidente. Bárbara se ofrece a lavarle la ropa, y entonces, fruto de la tristeza y la desesperación de ambos, pasan la noche juntos.

Viendo en eso una oportunidad, Luis chantajea a Bárbara con que le pague la suma que cuesta el vestido de Yukiko o sino le contará todo al marido. Por arrepentimiento, amor a su marido y con tal de no pedirle dinero a él, Bárbara se ve obligada a recurrir a una red de prostitución de alto standing (en la que supuestamente trabajaba antes de conocer a su marido) para que la ayuden a conseguir la suma. Al final, la desesperanzada mujer acaba cediendo a los caprichos de un magnate con prácticas inusuales en su mansión.

Con el dinero Luis acaba comprando el vestido de Yukiko y se lo regala a Alicia. Esperando ver una sonrisa radiante en el rostro de su hija, sus ánimos se ven destrozados al comprobar que la pequeña se siente decepcionada porque es el vestido solo, sin la varita típica de una magical girl. De ahí, Luis vuelve a chantajear a Bárbara para conseguir la suma aún mayor en la que está valorada la varita. Al tratarse de una cantidad inmensa de dinero, Bárbara se ve obligada a ceder ante las prácticas más extremas y salvajes del magnate, en una habitación simbolizada con el dibujo de un lagarto negro.

“Carne”: Recuerdo, venganza, fervor y sangre

Damián (José Sacristán) acaba de salir de la cárcel por buen comportamiento, a pesar de no querer enfrentarse al mundo exterior por miedo a volver a encontrarse con ella. La psicóloga de la prisión le regala un puzle por haber sido un buen paciente. Ya instalado en su casa y con muchísimo tiempo libre debido a su edad, el recién incorporado a la sociedad se afana con el rompecabezas hasta que sólo le queda una pieza, que no encuentra. De repente, llaman a su puerta, y no es otra persona que Bárbara, con el cuerpo y la mente destrozados por las atroces actividades que ha tenid0 que cometer para conseguir el dinero.

Damián llama al hospital, pero antes de llevársela la ambulancia Bárbara le hace prometerle que entregará el dinero tal y como había acordado con Luis. El anciano le obedece a regañadientes, entrega el dinero y se queda con la cara de Luis. Cuando vuelve al hospital a informar a la convaleciente y a rogarle que le deje en paz, Bárbara le recuerda su antigua amistad y cómo le defendió, acto que le costó la cárcel.

Damián está decidido a vengar a su antigua alumna. Con ayuda de un antiguo compañero de la cárcel consigue una pistola y, en su casa, deshace el puzle incompleto y se viste para entregar y recibir a la muerte, a la vieja usanza.

Mientras, Luis recibe la varita por correo y se la deja a Alicia como regalo. Baja al bar de su manzana a tomar un vino mientras atardece. Damián le ha seguido y entra en el bar también. Después de entablar una conversación con el, le deja caer que sabe de sus chantajes, y sin pedirle explicaciones, le mata. Después de acabar también con los testigos, se apropia de las llaves y el teléfono de Luis y sube a su casa. Allí se encuentra con Alicia, vestida por completo con el vestido de Yukiko y la varita, esperando a su padre para darle una sorpresa.

Después de vacilar unos instantes, Damián la mata también y abandona la casa. La película acaba con él volviendo al hospital a decirle a Bárbara que no le volverá a molestar, en una escena idéntica a la inicial, con ellos unas décadas antes.

pistola

Ahora que todos los lectores saben la trama de la película podrán comprender mejor el análisis de los personajes, el cual es esencial para comprender los temas y la compleja red que se ha tejido durante las dos horas que dura.

Empezando con Alicia, no es difícil reconocer que toda la serie de desgracias que se narra en Magical Girl se desencadena por su culpa. Aunque podríamos decir que el artífice de todo ha sido Luis, su intensa devoción por su hija hace que la culpa recaiga sobre ella. Ajena a todo lo distinto de su querido anime, en su infantil (e involuntario, todo sea dicho) egoísmo radica el origen de la caída del resto de personajes. Aún así, es difícil corroborar su culpabilidad. Jamás obligó a su padre a cometer tales atrocidades, es el personaje más ignorante de todo lo que se retuerce de la película, por lo que también se la podría considerar la más inocente de los cuatro. De todas formas, acaba siendo castigada por Damián, como si de un enviado de Dios se tratase para erradicar el origen de los males.

Así se convierte en un personaje muy ambiguo en ese sentido, y más emocional que racional. Una vez que la emoción supera a la razón, el mundo se desestabiliza.

alicia

Si Alicia es el origen, Luis es su brazo ejecutor. Como personaje representa el arquetipo del perdedor clásico: una persona que por motivos extremos acaba hundiéndose en un submundo abrumador que no es el suyo y (lógicamente) acaba muy mal parado. A pesar de todo, sus motivos iniciales son justos: ¿Quién no querría que su hijo fuese feliz? Y más si puede que no llegue al día siguiente. Pero la avaricia también rompe el saco. Si no hubiese abusado de su situación de poder no habría pasado nada malo, pero no puede negarle nada a su hija. Es una persona débil.

¿Es Luis un ejemplo de padre dispuesto o tan solo un egoísta recalcitrante? Eso dependerá de la visión del espectador. También es el mejor ejemplo de lo despreciable que se puede convetir el hombre en sus más bajos momentos, la encarnación de la temática de la película. Y eso es indudable.

luis

Ya hemos comentado el origen y la ejecución del mal, es el turno de la víctima y del justiciero.

Bárbara es el paradigma de la víctima: Una persona inestable, caótica, pero sin embargo bienintencionada y que ansía apartar de sí todo lo malo, que acaba siendo arrastrada dentro del mal por causas ajenas. También es un personaje que sufre y se ve obligada a volver al origen de su inestabilidad para salir del nuevo mal que le arrastra, aunque eso le cueste la vida.

En cierta forma, se puede afirmar que Bárbara es un personaje poco culpable y hasta valiente, que sigue la filosofía de el fin justifica los medios. Está dispuesta a sacrificarse con tal de recuperar su vida y el amor de su marido.

No obstante, no se salva de la repugnancia, de la magia que mantiene unida la maraña de acontecimientos de la película. Sus actos para conseguir el dinero y su ansia de venganza al final la convierten en un personaje maculado también.

barbara

Damián es el justiciero, el adalid, el caballero que salva a la dama del dragón, pero también es el personaje más oscuro de todos. Se trata de una persona con un código moral y rectitud intachables, pero no extenta de crudeza y miedo. Tiene miedo de volver a recaer, de que Bárbara le vuelva a arruinar la vida, que vuelva a convertir a un maestro en un asesino. Quiere abandonar esa parte de su vida, la ha encerrado en su interior. Pero al final todo acaba volviendo.

Una vez encontrada Bárbara, el monstruo de su interior resurge a pesar de sus intentos de encerrarle. Y una vez resurgido, su alter ego no vacila. Es un ángel de la muerte, un sicario, un vengador que se hunde en lo más bajo para proteger las más altas virtudes. Es un antihéroe clásico: en él la luz y la oscuridad conviven en armonía. Es profesor y asesino, es recto pero implacable, es caballero y dragón al mismo tiempo.

Por eso es el único personaje al que la repugnancia no mancha: ya estaba marcado desde hace tiempo. Ha aprendido que una persona despreciable también puede ser la más noble de todas.

damian

Como podéis deducir, los cuatro personajes encarnan distintos aspectos del resultado de las circunstancias extremas y de la prevalencia de los impulsos y emociones sobre la razón y la voluntad. Todos han caído a lo más bajo, y por sus reacciones podemos averiguar cómo afecta a personas con distintos carácteres. Por lo tanto, Carlos Vermut no ha retratado tan solo lo subyacente a la sociedad actual, la magia que hace que todo se hunda en los más oscuros rincones, sino que también ha hecho un retrato psicológico impresionante de los distintos tipos de persona en sus últimos momentos.

El valor, el amor, el sacrificio, el honor, la rectitud y la devoción se mezclan en una reacción en cadena con el miedo, el odio, el egoísmo, la dolor, el instinto y el fanatismo en Magical Girl. Y el resultado es magnífico.

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Por último quería hacer mención a mis partes favoritas de cualquier obra de arte: Las referencias, la música y los simbolismos.

Una de las cosas que más destaca de la película es su empleo constante de una canción folclórica española: Niña de Fuego, de Manolo Caracol. Aparte de hacer referencia al nombre de la película (si considerásemos el fuego como magia o como símbolo de la degradación que sufren todos los personajes a lo largo de la película), ofrece un contrapunto curioso al el drama representado. El cante jondo se caracteriza por su ritmo desgarrador y sus letras y musicalidad cargadísimas de sentimiento, lo cual es perfecto para ambientar la película; pero la peculiar melodía que posee alivia la tensión que podemos sentir al ver la obra.

Por otra parte, la canción de los créditos hace referencia al mundo japonés con Song of The Black Lizard, de Pink Martini. Esta canción es una versión de la película japonesa El lagarto negro, de Kinju Fukasaku. Además, hace referencia al momento cumbre de la película, cuando Bárbara va a sacrificarse pasando por la puerta simbolizada con el lagarto negro.

También hay una canción que referencia al mundillo del manganime: Haru Wa SA-RA SA-RA, de Yoko Nagayama (lamentablemente no he encontrado ningún enlace activo). Alicia baila con ella al principio de la película, y por su ritmo y melodía recuerda mucho al género mahô shôjo. Estoy seguro de que la podréis encontrar por ahí si buscáis bien.

Y, ya que he mencionado el mundillo otaku, el director nos regala unas referencias visuales al respecto en algunas escenas: En la habitación de Alicia, si nos fijamos, podemos ver lomos de varios tomos de editoriales como Panini o la antigua Glénat, además de muchos dibujos de estilo manga colgados en las paredes. Pero la referencia que más me ha gustado de todas es que, cuando Luis anda pensando sobre cómo conseguir dinero, bebe un whisky de la marca Sailor Moon.

referenciasmanganime

Otras escenas hacen referencia al mundillo cinematográfico. Hay tipos de planos que son calcados a los que suele hacer el director Wes Anderson (perspectiva de elementos ordenados de forma geométrica) o Stanley Kubrick (perspectiva espacial).

planowes

planokubrick

También encontramos una escena que referencia al cine asiático, más concretamente a la película taiwanesa Millenium Mambo, de Hou Hsiao-Hsien. Después de cometer el crimen, Damián camina por un puente iluminado por la noche, y la cámara le sigue por detrás, al igual que pasa con un personaje de dicha película:

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milleniummambo

Por último quiero destacar el amor hacia la España tradicional que parece que profesa Carlos Vermut en esta película. No sólo lo digo por la elección de la canción principal, sino también por todo el ambiente en el que viven los personajes (en su mayoría en barrios humildes muy típicos de la España posfranquista), y muy en concreto por la escena en la que Damián se decide ir a ejecutar la venganza.

Se trata de una escena impresionante en la que Damián se pone un traje a cámara lenta, se afeita y se peina con colonia, muy a la vieja y tradicional usanza. Se prepara con calma, pero con un ritual muy minucioso que parece planeado segundo a segundo, como podrían haber hecho los hombres en los años 40 y 50 para prepararse para un acontecimiento importante. En el caso de Damián, recibir a la muerte e inundarse en ella para transmitirla.

Lo destaco porque me parece una escena con una enorme carga simbólica y dramática, cuya preparación esmerada la convierte en una de las mejores de la película.

ritual

Y, para concluir quería mencionar brevemente los símbolos de la película.

Existen tres elementos en Magical Girl con una fuerte carga simbólica que representan la caída de los personajes:

Para Alicia y Luis se trata del vestido de Yukiko. Representa el deseo inalcanzable de la niña, de su aliciente para seguir viviendo y a la vez, es la perdición de Luis, lo que hace que se hunda y acabe tan mal parado.

Para Bárbara es el lagarto negro. Representa lo desconocido, lo misterioso, el dolor y el sacrificio que tiene que padecer para llegar a sus fines. También, sus muchas cicatrices son testimonio del efecto que el lagarto negro ocasiona sobre ella. Cuando se hace su cicatriz en la frente tan solo es el comienzo del sufrimiento.

Para Damián es el puzle. El puzle representa sus anhelos de rehacer su vida. Lo tiene casi completo hasta que aparece Bárbara y le frustra sus intentos de volver a ser una persona normal. Entonces es cuando, antes de ir a por Luis, deshace el puzle incompleto, como símbolo de que no puede rehacer su vida.

Que la primera y la última escena de la película sean idénticas pero con sólo unos años de diferencia representa la inmutabilidad de la situación. Pueden ocurrir dramas, puede hundirse la sociedad, puede rehacerse o puede desaparecer, pero todo, todo se repite en la Historia. No se puede cambiar ni arreglar nada.

Y esa es la lección última de Magical Girl, de Carlos Vermut.

One thought on “[Review] Magical Girl – La magia de lo subyacente

Jonathan Mirus el 7 Julio, 2015 a las 8:22 dice:

me agrado bastante el review, la vi hace tiempo, no me encanto, pero si es interesante los elementos de esta cinta, y te mantiene atento, por cierto los enlaces de ciertas canciónes japonesas a veces tienen que buscarse pues valga la redundancia en Japones 春はSA-RA SA-RA

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