[Review] Kuroko no Basket



OMR Madrid - 16/09/2014 15:20 h

La semana pasada, Shonen Jump publicó el capítulo 275 y final de este manga de baloncesto de Fujimaki Tadatoshi después de más de cinco años publicando. Para aquellos que no conozcan este manga, os dejo una breve sinopsis:

Portada Kuroko

Kuroko es un miembro del legendario equipo de baloncesto de escuela media conocido como “La generación de los milagros”, formado por cinco jugadores tan prodigiosos para su edad que se les podría llamar monstruos. Kuroko Tetsuya era el sexto jugador fantasma, aparentemente ignorado por todos. Al empezar en un nuevo instituto la preparatoria, los miembros de la Generación de los milagros se separan para ir a distintos equipos. Kuroko se encuentra en el equipo del Seirin con otro jugador muy talentoso, Kagami Taiga, y juntos en ese equipo se preparan para ganar los torneos nacionales venciendo a los nuevos equipos de los miembros de la Generación de los milagros con “The basket which Kuroko plays”, el baloncesto que juega Kuroko.

La temporada de primavera de anime de este año nos trajo la segunda temporada de la adaptación de este manga y desde su estreno se ha notado un aumento de los seguidores de ésta. Además, se ha confirmado el estreno de una tercera temporada para 2015, en la que podría ser que alcanzara el final del manga.

Bajo mi punto de vista personal, Kuroko es un manga divertido y emocionante que seguro gustará a los fans del baloncesto, sin embargo creo que es una opinión popular que los animes de deporte suelen atraer más gente que los mangas por cuestiones prácticas: en el manga son dibujos estáticos y en el anime puedes ver el deporte en movimiento, “como debe ser”. Esperar semana a semana a que transcurra apenas una sola jugada se llegaba a hacer pesado. Pero ya se ha terminado, y leerlo de seguido es mucho más emocionante.

Además de los partidos en los que cada jugador tiene una serie de “habilidades” con sus respectivos nombres dramáticos como buena obra nipona que es (como por ejemplo “Ignite Pass Kai” para un “simple” pase),  nos cuentan las historias de los distintos personajes, tanto los miembros de la Generación de los Milagros como los del nuevo equipo de Kuroko, el Seirin. No faltan pasados traumáticos o sueños grandiosos como convertirse en los mejores jugadores de todo Japón para añadir tensión, pero también se le añade la presión de conseguirlo para no tener que declararse desnudos en la azotea del instituto como castigo por parte de la entrenadora. Puedo asegurar que se sufre bastante partido a partido, casi siempre teniendo que esperar al último segundo del partido para saber quién ganará, pero también hay muchos momentos muy divertidos.

Aunque sea un manga de deportes, o precisamente por eso mismo, también nos encontramos con la “espiral de poder”. Seirin empieza siendo un equipo normalito, que, por supuesto, no siempre gana, y mucho menos si es contra alguno de los miembros de la Generación de los milagros. A lo largo del manga los personajes mejoran a través de duros entrenamientos, analizando las habilidades de los rivales, puliendo nuevas “técnicas”… Y así se van enfrentando a equipos cada vez más fuertes en su camino para ser los mejores de Japón.

En cuanto al final del manga

Para la gente que llevamos siguiendo este manga desde hace tiempo, todos sabíamos que el final estaba cerca: Como en todo partido, el tiempo es limitado, y estando en la gran final de la Winter Cup no había manera de alargarlo mucho más. Después de todas las penurias por las que había pasado Seirin, qué menos que ganar al fin. Era evidente. Los protagonistas siempre ganan, de una manera o de otra, y esta vez además descubriendo al fin lo que se venía insinuando desde hacía capítulos, “la segunda puerta de la Zona”. Para mí el mero hecho de esa segunda puerta era rebuscado, pero creo que ha sido un buen giro que viene a recalcar el significado del título: La sombra es Kuroko (y mira que nos lo habían dicho una y otra vez), y la solución final para conseguir ganar es el juego en equipo, el tipo de baloncesto que Kuroko juega. Un final muy poético.

Hasta que la nación del fuego atacó. Se había filtrado el rumor de que el siguiente capítulo al final del partido sería el último de la serie, y no quisimos creerlo pero así fue. ¿Por qué después de capítulos y capítulos contándonos las historias de los personajes, sus metas, sus motivos, termina todo de una forma tan brusca? Fujimaki nos hizo cogerle cariño a muchos personajes para, en un capítulo final de escasas veinte páginas, cerrar apresuradamente todos los frentes con apenas una viñeta para cada uno. Sí, ya había dado mucha cancha (perdón por el chiste) con los muchos “traumas” entre partido y partido, o en los descansos de éstos, pero ¿por qué cerrarlo así?

Personalmente, aunque el final del partido me ha parecido bastante bueno, el capítulo final no tiene perdón. Después de todo, a lo largo de la serie no sólo nos ha ofrecido baloncesto, sino las motivaciones y los sueños de una serie de personajes bastante complejos. De todos modos a quien les gusten los finales abiertos supongo que puede estar contento, aunque cada semana se encuentre que ya no va a tener que leer el capítulo de Kuroko. 

Así que finalmente el manga ha terminado, y para los que sigan sólo el anime que no se preocupen: la tercera temporada del anime llegará relativamente pronto. Pero eso no es todo: Según una nota en la última página del capítulo final, tenemos que “estar atentos al siguiente proyecto de Fujimaki-sensei” y “esperar un ‘nuevo milagro’ en Jump Next” que saldrá en diciembre. ¿Nos espera una segunda parte de Kuroko? ¿Un epílogo en condiciones como muchos esperamos? Esperaremos con ganas a que llegue diciembre para saberlo.

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