[Review] El viento se levanta


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OMR Madrid - 12/05/2014 22:04 h

El viento se levanta (En japonés 風立ちぬ, Kaze Tachinu) es el nombre que ha recibido la última producción del conocido Studio Ghibli y dirigida por Hayao Miyazaki, siendo en principio esta su última película ya que el gran maestro de la animación ha anunciado ya en el pasado mes de Septiembre en la Mostra de Venecia su retiro. Miyazaki había anunciado en este conocido festival que ya para producir «El viento se levanta» había tardado 5 años (no estando trabajando todo el rato, claro está), y que si produjese otra tardarían seguramente más tiempo, y debido a su avanzada edad prefería abandonar el mundo de la animación en el que ya se había forjado una fama.

Antes de que empecéis con la lectura del artículo, os queremos avisar que se trata de un análisis exhaustivo de la película, por lo que, aunque intentaremos hablar de ella sin spoilers, os recomendamos encarecidamente que os la veáis antes de leerlo.

Normalmente orientadas sus películas a los temas mitológicos y a lo fantástico, Ghibli nos trae en este caso una película algo diferente, plasmada en la historia real del mundo y en este caso sobre todo del país del Sol Naciente (nos puede recordar un poco a Porco Rosso. Los que la hayan visto podrán recordar que tenía lugar en una Italia fascista y esta película estaba plagada de referencias al contexto social que vivía la Italia de esa época). En este caso, la historia se inspira (que no es una biografía tampoco) en la historia de Jiro Horikoshi, que más allá de ser simplemente un personaje nacido de la mente de Miyazaki, fue un ingeniero aeroespacial japonés que diseñó varios de los cazas de guerra japoneses, entre ellos el Mitsubishi A6M Zero. Esta historia se entremezcla con la de la que es su amada en la película, Nahoko, que en realidad es Setsuko, un personaje de la novela de Hori Tatsuo de nombre homónimo al de la película, una novela que tiene lugar en un sanatorio de tuberculosis en Japón.

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Jiro Horikoshi (22/6/1903 – 11/1/1982). Así fue nuestro protagonista en la vida real

La película va mostrando la vida de Jiro Horikoshi (que podemos decir que es el personaje principal, aunque posteriormente Nahoko influye realmente en su vida) en diferentes etapas, desde el niño al hombre pasando por sus años universitarios, y usando como separación para estas etapas en la película unos saltos espacio-temporales que, todo sea dicho, eran relativamente bruscos y podían dejar deslocalizado a más de un espectador. Jiro Horikoshi se quiere volver aviador desde pequeño debido a la admiración que tiene por ese medio de transporte, pero al ser miope sabe que nunca podrá pilotarlos. Sin embargo, este niño compartirá sueños con Caproni (el cual ha sido también un famoso ingeniero aeroespacial italiano) que le dará la idea de dedicarse a ser ingeniero aeroespacial y fabricar aviones. Eso marcaría la vida de Jiro, que empezaría los estudios en la universidad y acabaría trabajando en Mitsubishi (empresa en la que nuestro personaje real fabricó su modelo más destacado) y en la que conoció a Kiro Honjo, que también ha sido un diseñador de naves aéreas.

Haremos una pequeña pausa en el desarrollo de la historia para recordar el modo en el que conoció a su amada Nahoko. Compartiendo un tren se ven afectados por el Gran Terremoto de Kanto de 1923, de 7,8 grados en la escala Ritcher y causó una gran serie de incendios, provocando así una gran cantidad de muertos y desaparecidos. Estando en un tren destino a su universidad, conoce a Nahoko y posteriormente la salva, pero no llega ni a preguntarle el nombre ni encontrar una manera de estar en contacto con ella. El reencuentro no se produciría hasta años después, siendo ya Jiro un ingeniero aeroespacial trabajando en Mitsubishi, en retiro en un hotel en el que Nahoko también se encuentra alojada para seguir un tratamiento contra la tuberculosis que padece. En él conocen también a un pianista, Castorp, expatriado de Alemania, el cual es una referencia a la novela alemana La montaña mágica (Der Zauberberg), con cuyo protagonista principal comparte nombre y ciertos diálogos. Su imagen puede también recordarnos a Wadyslaw Spilzman, muy conocido por estar basada en él la película «El pianista» de Roman Polanski.

Los propios personajes saben la mala situación en la que se encuentra su país en la guerra, no disponen de ingenieros tan buenos ni materiales tan buenos como en Alemania (citando a los Junker entre otros modelos de aeronaves mencionados), pero aún así siguen trabajando en el desarrollo de sus aviones y cazas, aún sabiendo que van a ser usados con fines militares, pero nuestros personajes no se involucrarán realmente con la guerra, simplemente sueñan con hacer aviones, independientemente de la finalidad con la que sean usados. Nos muestran también a unos personajes absortos en su trabajo, que dejan prácticamente de lado todo tipo de vida ajena, y eso es una clara referencia a la sociedad japonesa, y más si cabe aún en aquellos tiempos. Aún así, nos deja con una muestra de personajes que van desde el personaje plano (sin decir nombres, hay personajes cuya evolución podría decirse que es 0) como de personajes llenos de carisma (como el señor Kurokawa, que pretende ser el típico jefe nipón pero que luego muestra un corazón de oro y unas dotes humorísticas que aliviarán bastante la carga dramática del celuloide)


Más allá de eso, la historia también nos muestra un mundo en el que la gente lucha por sus sueños y lo consigue, pese a las adversidades y al drama que poco a poco van recorriendo todos los personajes, quizás podemos decir que algunos de los acontecimientos más importantes que ocurren en la historia nos lo reflejan en el mundo de los sueños de Jiro (la elección de su profesión, la visualización de como poco a poco va cambiando sus diseños e incluso en muchos casos como va avanzando la tecnología aeroespacial en Italia mediante los aviones hechos por Caproni y al final la muerte de Nahoko). En lo referente a la enfermedad de Nahoko, Miyazaki nos muestra una de sus facetas más duras y crudas, viendo como Nahoko no va evolucionando pero finge estar bien para Jiro, como Jiro lleva el día a día, estando obsesionado por su trabajo… Y termina siendo criticado por su hermana, que acaba siendo una voz alzada en contra de esas costumbres japonesas que al final pueden terminar quitando humanidad a los personajes y que impide a Jiro disfrutar del tiempo que le queda a Nahoko en este mundo.

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El señor Kurokawa

En lo referente al apartado técnico, como siempre la película cuenta con calidad de animación Ghibli, lo cual dice mucho de si misma. La banda sonora es otro detalle que la productora de animación japonesa suele cuidar bastante, en este caso cuenta con un total de 32 canciones que tienen una duración total de 51 minutos, muchos de ellos obedecen a un tema principal tocado con diferentes instrumentos (desde mandolina a violín) en función de la situación que Miyazaki quería representar en cada escena.

En cuanto a referencias a anteriores películas de Studio Ghibli, simplemente tenemos que mirar hacia 1992 y ver Porco Rosso (En japonés 紅の豚, Kurenai no buta): los controles de los aviones que aparecen en las aeronaves de esta nueva película son los mismos que en la anterior, y hay dos personajes muy similares… El Sr. Piccolo (el mecánico de Porco Rosso y padre de Fio) nos puede recordar al Sr. Kurokawa . Las dos historias además se desarrollan en el mismo contexto histórico, aunque la primera en Italia y la segunda en Japón, sin embargo, en esta película Miyazaki ha hecho constantes referencias a Italia y su ingeniero Giovanni Batista Caproni.

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El mecánico Piccolo (Porco Rosso), posible influencia de Kurokawa

En resumen, es posible afirmar que el maestro Miyazaki ha decidido dejar el mundo de la animación por todo lo grande, dejándonos como legado una película en la que plasma la historia de su país y como el contexto histórico-social de la época ha ido afectando a la pacífica vida de los habitantes, que preferían desentenderse de asuntos externos y vivir sus vidas.

Lo mejor
  • Referencias históricas.
  • Calidad técnica característica de Studio Ghibli: Buena animación y buena banda sonora.
  • Una historia muy elaborada y bonita.
Lo peor
  • Saltos temporales muy bruscos, puede provocar confusión en la localización temporal de algunos espectadores.
  • La historia de amor entre los dos personajes principales puede ser considerada como un drama forzado.
A destacar
  • Se trata de una película que por el tema que trata no presenta demasiada acción, esto puede echar atrás a ciertos tipos de espectadores.
  • Referencias a anteriores películas de Ghibli, y en concreto, a Porco Rosso.

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