[Crónica] Comic Con Portugal 2015



OMR Madrid - 21/12/2015 19:29 h

Comic Con Portugal

Parte del equipo de Otaku Music Radio estuvimos presentes en la pasada edición de la Comic Con Portugal, celebrada en la ciudad lusa de Oporto los días 4, 5 y 6 de Diciembre de este año. Éste ha sido el segundo año de vida de la Con, lo que se ha traducido en una buena cantidad de novedades respecto a la pasada vez y muchas sorpresas de lo más agradables, que os voy a relatar a continuación.

Si bien el año pasado quedamos encantados con el desarrollo de este evento, este año todas nuestras expectativas al respecto fueron superadas. Al igual que que la propia organización, gestión y transcurso de la Con, que mejoraron incluso más. Os daré algunos datos para que os hagáis una idea: el número total de visitantes ascendió a más de 53500 personas, repartidas en más de 45000 m^2 de recinto dividido en seis pabellones distintos y bien diferenciados en temática (al contrario que la vez anterior, que englobaba dos menos). Unas cifras impresionantes para un evento en su segunda edición.

En consecuencia, se acomodaron las infraestructuras para una mejor gestión. El equipo de Otaku Music Radio visitó la Con el segundo y tercer día, sábado y domingo, claramente las jornadas de mayor afluencia de visitantes. Las colas para la entrada fueron administradas con destreza: se habilitó un pabellón de entrada (el 6) en un extremo del recinto con varios puestos donde los voluntarios controlaban el acceso a la gente, unas pocas taquillas, un puesto de información y un gran espacio vacío delimitado donde esperar. No obstante, no era suficiente, dado que la cola salía y rodeaba los edificios hasta la misma entrada del recinto ferial de Exponor. Sin embargo, la buena gestión permitía un avance veloz, y en menos de una hora se entraba. Cabe destacar también que a mediodía ya había conseguido entrar la gran mayoría de visitantes.

Una vez dentro nos dedicamos a explorar someramente el terreno para identificar las zonas de interés. Adyacente a la entrada estaba la Artist’s Alley, un espacio luminoso y diáfano donde los dibujantes podían montar sus puestos y exhibir su arte, vender láminas y cumplir las dedicatorias que desease el público. Exhibían artistas de lo mas variopinto, desde ilustradores hasta fanzineros, pasando por dibujantes noveles, independientes o incluso algún valiente que junto sus dibujos también ofrecía chapas, hamas o figuritas. Algo más adelante encontramos la zona de exposiciones, donde podíamos admirar muchos originales de varios integrantes de la escena del cómic portugués y alguna que otra exposición temática dedicada a dibujantes de renombre.

En el pabellón 5 se localizaba la zona de tiendas y de merchandising, al igual que el año pasado, en la que librerías, tiendas de juegos, papelerías y similares hacían negocio con el género común de la cultura pop. En esta edición se aprovechó más el espacio y se incorporaron auditorios que albergaban conferencias y entrevistas a varios de los invitados pertenecientes al mundo del cómic, como Brian Azzarello, Juan Díaz Canales o Rubén Pellejero.

Siguiendo la ruta, el pabellón 4 albergaba las instalaciones dedicadas a los invitados del mundo del cine y la televisión como John Noble, el elenco de Once Upon A Time o Teen Wolf: el auditorio principal, el Hall of Fame y la cabina de Meet & Greet. Además, encontramos varias atracciones relacionadas con el mundillo como el DeLorean de Regreso al Futuro, el Trono de Hierro, o varias figuras dedicadas a Star Wars (incluyendo uno de los cascos de la exposición montada en Madrid). El pabellón 3 contenía un auditorio secundario y la zona infantil, continente de varias sorpresas coloridas y actividades lúdicas para los visitantes más pequeños. Destacaba sobre todo la colección de Lego de muchas naves y vehículos de varias películas de Ci-Fi.

Conectado a este último encontramos la polivalencia del pabellón 2, que el año pasado hacía las veces de recinto de entrada. En esta edición fue mucho mejor aprovechado, conteniendo la zona de gaming con puestos de Asus, de Nintendo, de Microsoft, de la Fnac y de varios desarrolladores indies y unos arcades benéficos. Así mismo albergaba la zona de reclutamiento de la Legión 501, incombustibles como el año pasado, junto a una réplica de atrezzo de un TIE Fighter; al igual que la zona de cosplay con una pequeña exposición de trajes y un mostrador con información para cosplayers, y el Armazem Assombrado, una experiencia en la que pasar miedo está al orden del día.

Por último, en el extremo opuesto a la entrada, el pabellón 1 estaba dedicado a la alimentación. Aparte de los habituales tenderetes de ramen instantáneo y de dulces de tipo gofre, hacían acto de presencia varias cocinitas muy dignas de bocadillos elaboradísimos o incluso un food truck de la franquicia hamburguesera La Pepita, aderezados con puestos de bebidas y aperitivos varios administrados por la propia Con. Completaba el aforo una zona con mesitas para una comida más cómoda, los pasillos de conexión entre pabellones y unas zonas al aire libre entre ellos.

Debido al ingente número de actividades, charlas y diversiones que ofrecía esta edición de la Comic Con y su solapamiento temporal no pudimos asistir a todas, pero sí que aprovechamos bien nuestra visita y cubrimos una gran variedad de atracciones, conferencias y espectáculos. Eventos que os voy a relatar a continuación.

Después de nuestra exploración incial decidimos asistir a la interesante charla y ronda de preguntas de tres grandes nombres del mundo del cómic español, Miguelanxo Prado, Rubén Pellejero y Juan Díaz Canales, en un pequeño recinto del pabellón 5. Un entrevistador les preguntó sobre sus nuevos proyectos, haciendo especial hincapié en el relanzamiento de la icónica serie de Hugo Pratt Corto Maltés, 25 años después, por parte de los dos últimos; y distintos asistentes del público tuvieron oportunidad de obtener respuestas a sus inquietudes respecto al trabajo de los tres artistas.

Lo más curioso de todo era el formato de la entrevista. El embajador les hablaba en portugués, Miguelanxo Prado contestaba en gallego y Pellejero y Díaz Canales en castellano, por lo que nos resultó una actividad muy amena y fácil de entender, amén del siempre presente interés relativo a todos los nuevos proyectos de dibujantes y guionistas.

Inmediatamente después asistimos a la charla ofrecida por Brian Azzarello y Eduardo Risso en un recinto adyacente, para seguir en la misma onda comiquera. Pese a la considerablemente mayor afluencia e interés de la gente por los americanos que por la actividad previa y algunas dificultades en el sonido del lugar, pudimos atisbar bastante del discurso (y de los chistes) del escritor y el dibujante de 100 Balas.

Después de comer (que ya iba siendo hora) y de un descansito nos dedicamos a recorrer la zona de tiendas y merchandising, observando tanto los puestos de tiendas grandes como los que publicitaban obras o editoriales más independientes. Nos llamó la atención sobre todo la pequeña subasta de figuras de coleccionista (de 500 €uros para arriba), que mostraba unas estatuillas de un acabado y detalle fabulosos de varios personajes del mundo del cómic como Hellboy, Iron Man, Wonder Woman o Sinestro, así como una réplica a tamaño natural de Yoda o algún Stormtrooper. Deseamos haber tenido más liquidez (y espacio en casa) para tales maravillas.

Es necesario destacar que, pese a ser el sábado el día de mayor ocupación de la Con y que no encontrarse rodeado de gente era una situación de probabilidad escasa, uno podía moverse con libertad y facilidad y no existía sensación de enclaustramiento. Aunque, como en todos los eventos con mucha presencia de gente, eran inevitables algo de agobio y calor. Esa sensación desaparecería por completo al día siguiente.

Como cualquier Comic con sin la presencia de famosos es inconcebible, la organización puso especial esmero en destacar su presencia. El Auditorio A, hogar principal de las actividades relacionadas con personalidades del mundo del espectáculo, hervía en gritos, aplausos y bullicio cada vez que John Noble, los actores de Teen Wolf o los de Once upon a Time respondían a alguna de las preguntas del público. Así mismo, existían múltiples sesiones de firma de autógrafos, photobooths y Halls of Fame para que ningún fan rezagado se perdiese intercambiar unas palabras y agradecimientos con sus personalidades favoritas.

Una vez recorridos todos los recintos del evento y anotadas las atracciones para poder disfrutar de ellas con más calma el día siguiente, nos dirigimos al Auditorio B para presenciar y grabar el plato fuerte del día, el concurso “Hérois do Cosplay“. La edición el año pasado fue maravillosa, por lo que en esta ocasión no esperábamos menos; por suerte, se cumplieron todas nuestras expectativas fácilmente.

Condujeron el concurso el mismo presentador del año pasado junto con una compañera de su misma locuacidad y capacidad de disparar chistes malos al público. Poco a poco fueron presentando al jurado que decidiría quiénes serían los Héroes del Cosplay de 2015: En primer lugar, el ganador de la edición de 2014 gracias a su armadura de War Machine, que salió al encuentro del público vestido del Caballero de Arkham acompañado por música de Metallica. Poco después surgió con aires de rock star el invitado internacional, Leon Chiro, con su cosplay de Tuxedo Snake (tenedor incluido). El último miembro del jurado sería la manager de la sección de cosplay de la Con, Leonor Grácias, con uno de sus trajes más conocidos.

En la hora y media que duró el concurso pudimos presenciar actuaciones de muchos y bien diferenciados tipos, desde la clásica exhibición del traje hasta algún número con plot twist, pasando por las habituales escenas de baile, peleas coreografiadas o diálogos. Indudablemente, todos los participantes se dejaron la piel para ofrecer un buen espectáculo y muchas horas para mostrar trajes de gran calidad. Agradecimos ver rostros conocidos, gente que también actuó el año pasado y nos dejaron una profunda huella, actuaciones de personajes muy icónicos e incluso algún cosplayer español, un hecho que nos alegró bastante.

Al terminar las actuaciones y, mientras que el jurado deliberaba, los presentadores hacían preguntas a participantes al azar; aunque lo mejor fue que, de fondo, sonaba una especie de versión house del tema principal de los Marios y algunos de los cosplayers bailaban al ritmo interpretando fielmente a sus personajes, como fue el caso del Skull Kid o del Draven. Al entregar los premios se dieron varias menciones honoríficas, e incluso hubo un premio para creaciones originales, cosplays de personajes inventados por el que los interpretaba (la sacerdotisa (española) en la galería de arriba y la armadura (éste ya no) de la galería de debajo).

Os dejo aquí el link al vídeo que grabamos del concurso en toda su extensión. Es todo un espectáculo. Sobre todo cuando Leon Chiro y el Caballero de Arkham empiezan a comparar músculos haciendo posturas de gimnasio (verídico).

Al acabar el concurso se aproximaba la hora de cierre y decidimos dar por terminada la visita por el día. De camino a la salida aprovechamos para observar más detenidamente las exposiciones de originales de dibujantes portugueses (muchos de los cuales ofrecían su trabajo en la Artist’s Alley), e intentamos buscar a ciertos cosplayers cuyas actuaciones nos impresionaron, pero éstos ya habían abandonado la Con antes de que saliésemos del auditorio.

El día siguiente decidimos llegar al evento pronto por la mañana para aprovechar las horas de menor densidad de visitantes y así poder acceder a las atracciones y actividades con mayor holgura. Se notaba el espíritu de domingo: además de haber menos asistentes que el sábado, incluso a mediodía y a media tarde, se apreciaba una menor cantidad de cosplayers y más gente vestida de calle, un ambiente más relajado y distendido y la falta de algunos puestos que el día anterior ofrecían sus bondades.

De esa manera pudimos emplear la mañana en grabar las distintas áreas del evento con menor incomodidad (nuestro compañero Malditostuntman hará el montaje en breves) y poder acercarnos más a las exhibiciones. Pasamos un buen rato junto al DeLorean de Regreso al Futuro sacándonos cientos de fotos con él, vimos carreras de BB-8s teledirigidos en un circuito destinado a tal uso, pegamos la hebra con la Legión 501, admiramos el impresionante TIE Fighter que trajeron y conocimos a Carsten Humrich, su constructor, vimos la exhibición de cosplays ganadores y pudimos probar unos minutos de Xenoblade Chronicles X, que, recordemos, salió ese mismo fin de semana a la venta, en la zona reservada a Nintendo.

Al lado de la zona de videojuegos encontramos unas cuantas máquinas de pinball temáticas que parecían (y seguro que eran) sacadas de los 80 y 90. Escogimos una relacionada con Super Mario y, sintiéndonos Tommy, echamos unas cuantas partidas. Pronto caímos que la temática de Super Mario iba más allá de los dibujos de Mario, Luigi y Bowser que había por todas partes: mientras jugabas sonaba una versión rítmica del tema principal de Super Mario World y se oían frases estereotipo de varios de los personajes (“Holy macarroni!”). Lo mejor de todo es que la recaudación de los pinballs se destinaría a ONGs de ayuda a niños.

Cerca estaba la zona de desarrolladores indies que dejaban probar sus creaciones al público. Nos pasamos un buen rato ahí identificando los juegos de mejor pinta, aunque destacamos por encima Nanny Sleepy Time, una especie de arcade hack’n’slash sobre niñeras que pegan leches con almohadas a niños para enviarles a la cama, que generaba una adicción y un alivio de estrés brutales. El programador nos comentó que se encontraba en fase alfa y que en un futuro incluiría más niveles temáticos alrededor del mismo concepto (campamentos de verano, patios de colegio), mejores habilidades y poderes y un sistema de objetos y niveles. También nos encantó Greedy Guns, algo muy parecido a un hijo entre un Metal Slug y un Metroidvania con unos gráficos suaves y simplistas pero con una variedad de armas y enemigos magnífica. Si os interesan, echadles un vistazo, porque son muy prometedores.

Después de pasarnos toda la mañana entre atracciones y grabando todo lo grabable nos dirigimos al food truck de la Pepita, en el que incluso encontramos mesa libre en el piso de arriba, de manera que se extendía una panorámica de la Con frente a nosotros durante la comida. Posteriormente nos concentramos en la Artist’s Alley, ya que con toda la gente el día anterior apenas pudimos asimilar el trabajo de los dibujantes. Había alrededor de treinta puestos atendidos por artistas de distintas tendencias, pero todos de un talento admirable. Pudimos conocer al valenciano Julio Tormo, de estilo de dibujo realista, que según sus propias palabras, dibuja lo que le gusta (carteles y personajes de películas, series, libros, cómics) con café, y tiene una colección impresionante de originales y de objetos de atrezzo. Destacamos también a Luis Figueiredo y sus interpretaciones  híper badass de personajes de manganime y superhéroes.

Y hablando de ilustradores, tuvimos oportunidad de poder contemplar en un puesto la obra de Juan Cavia, diseñador del cartel de este año de la Comic Con, así como la del renombrado Tsuneo Sanda. Ambos artistas estuvieron presentes todos los días y atendieron con suma paciencia a todo el mundo.

cartel
El cartel nos encantó

Más tarde acudimos a la charla y Q&A que Leon Chiro tenía programada. Con los aires de rock star que le caracterizaron el día anterior, nos contó sobre su pasado como atleta y modelo y su elección de dedicarse al cosplay como manera de combinar su afición por los videojuegos con el modelaje, además de revelarnos que se apuntó a la universidad para estudiar lo que le gustaba. Nos impresionaron su capacidad de adaptación, su constancia en la vida y en sus aficiones y sobre todo su positivismo y su humildad; animó a todos los asistentes (el auditorio estaba a tope, por cierto) a perseguir sus sueños, a pasarlo bien y a no rendirse, y a ofrecer un gran espectáculo con sus cosplays y actuaciones. Os dejo también el vídeo de toda la charla: al igual que el concurso de cosplay, no tiene desperdicio.

Después de la foto que Leon sacó de todo el auditorio al finalizar su charla fuimos a tomar un café, antes de dar la última vuelta por la Comic Con de 2015. Se notaba que era tarde: las tiendas empezaban a recoger, la gente iba desapareciendo poco a poco y muchos voluntarios y miembros de la Legión 501 andaban ociosos. Volvimos a echar una partida con los desarrolladores indies, vimos la exposición de Lego y dimos un último repaso a la zona de merchandising para comprar cosas de última hora.

Aunque, sinceramente, con lo que yo me quedo de esa tarde conclusiva y que me pareció algo inolvidable, fue ver a Miguelanxo Prado de charla con unos encargados gallegos en una de las tiendas, firmando y ayudándoles a vender sus cómics; y justo al lado andaba Brian Azzarello dando un paseo mirando al tendido, como distraído, como si fuese otro visitante más y no un reputado artista de la industria del cómic. Un chico le reconoció y nos pidió que les sacásemos una foto a los dos juntos mientras que Azzarello hacía muecas a la cámara. Este tipo de cosas sólo pueden pasar en la Comic Con.

Una vez terminado el repaso, y de camino a la salida, volvimos a la Artist’s Alley a despedirnos de los artistas que habíamos conocido y a comprar unas últimas láminas. Esperamos volver a verlos el año que viene.

Al igual que esperamos volver el año que viene, cuando sea la Comic Con Portugal 2016, y que sea tan fantástica como han sido estas dos últimas ediciones.

#BeWhateverYouWant

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